23 de diciembre de 2014

Aprender de ti

Aprender de ti,
das túas curvas e as túas rectas,
dos teus altibaixos.
Das túas imperfeccións e da túa fermosura,
do teu mundo exterior e do interior.
Aprender do teu corazón recuberto de pedra.
Aprender dos teus sons e os teus silencios,
das vidas que acolles,
da túa vida.
Aprender da túa luz, das túas sombras,
dos teus días claros e os grises.
Aprender dos teus sentimentos, do teu vento,
das mans que elevas cara o ceo.
Aprender da túa arte e a túa beleza,
da túa xenerosidade e agarimo,
do teu acougo.
Aprender da túa grandeza e humildade,
do teu saber estar,
sempre en acción e en repouso á vez,
coa túa esencia intacta, sempre sendo ti.
Aprender de ti, Compostela.



9 de septiembre de 2014

Santiago a vista de móvil (I)

No te pasa que a veces vas caminando por cualquier sitio y ves rincones, detalles... que te gustan por todas partes? pues Santiago no es cualquier sitio!!.
Esto no es un álbum sobre todo lo bonito que ya sabemos que tiene esta ciudad, sino sobre lo bonito que yo veo, así sin más, en el día a día en Compostela.
Que fácil nos lo ponen los móviles con cámara modernos (que no se puede decir que el mio sea extremadamente moderno pero vale) para poder captar y quedarnos con esos detalles, esas imágenes que sin saber por qué llamaron por un momento tu atención.
No se trata de hacer buenisimas fotos, sino de hacer "mis fotos" de donde vivo.
Y es que observar lo que nos rodea es una gran experiencia que podemos vivir cada día, y no tiene coste!.

Esta es la primera serie de mis fotos de Santiago a vista de móvil:







10 de agosto de 2014

Al norte del verano


El verano en el norte tiene sus particularidades, sobre todo cuando toca un verano malo, de esos en los que el sol y el calor no acaban de instalarse por aquí, como es el caso de Galicia este año. En realidad este post va de eso, del verano en el norte, vamos que va de un tema tan manido como hablar del tiempo, pero “al norte del verano” era más enigmático, como más interesante para dar título a algo no?.

Nunca había tenido tantos problemas para aparcar en Santiago una tarde de sábado de verano.

El otro día salí a la calle a entrevistar a turistas para un reportaje. Les quería preguntar precisamente por el tiempo, fue muy gracioso. Los visitantes estaban encantados. 

Un señor de Cádiz: “este frehquito es fenomenal!! Si yo me he metío todos los pantalones largos en la maleta, nada más que uno corto por si acaso, pero no creo que lo vaya a usá!” (leído con la gracia de un señor de Cádiz). Es curioso porque días antes, durante mis vacaciones, yo me había ido a Málaga y al hacer la maleta había pensado todo lo contrario. Metí toda la ropa de verano que pude: camisetas de tiras, pantalones cortos, falditas, vestidos… Aún sabiendo que no me iba a dar tiempo de ponérmela toda. Durante el viaje recuerdo que iba pensando  “wauu  no has metido nin un pantalón largo!! Que fuerte!! Anda que como haga malo”  (leído como quien parece haber desafiado brutalmente al universo y arriesgado su vida al límite). No me hizo falta ni pantalón ni una chaqueta. Esto de salir del hotel por la noche sin una chaqueta atada al bolso “por si acaso” se me hace muy extraño cada vez que paso las vacaciones en otro sitio, es como si fuera desprotegida, como si me fuera a sentar en una terraza y fuese a pasar un vendaval. Uff cuando salgo de viaje no dejo de desafíar al mundo!!. El otro día en la calle una chica de Valencia con una chaquetita (que yo llamaría de verano) me dijo “Esto allá es ir de invierno”… (por dios pero vivimos en hemisferios diferentes?).

Yo ya he sacado a pasear los botines. Bueno, en realidad no los había guardado. Para mi los botines son para el verano, para el resto ya están las botas. No entiendo por qué la gente sigue yendo de sandalias aunque llueva cual día típico de invierno, es que el agua no moja de la misma forma?. Lo de mojarte los pies o saltar en los charcos queda muy poético si, pero en la realidad si lo haces con unas botitas mejor, digo yo. Tampoco sé por qué la gente se viste como si hiciera 30 grados cuando hace más bien frío…
El otro día tuve que frenar el coche en una calle para no atropellar a una paloma. Si es que hasta los pájaros andan atontados con tal desorganización meteorológica.

En el coche siempre llevo un paraguas, uno de esos de encartar, porque aquí los “por si acaso” son muy importantes. Así debieron pensarlo unos chicos con los que coincidí en el parking. “Esta debe de ser de aquí que va preparada” susurraban… No pasa nada, si en Málaga no recuerdo haber visto a la venta un paraguas, aquí los tienen todo el año bien a la vista. Que se lo digan a la de enfrente de mi trabajo, como se forra con nosotros cuando se nos olvida el “por si acaso”.

Total que podría tener una buena colección de paraguas de encartar pero no, no tienen una vida muy duradera. Que digo yo, estos paraguas en realidad son incomodísimos. Los llevas en el bolso si, para que molesten los menos posible, pero en cuánto los usas que haces con ellos?. Por mucho que digan que esas bolsitas que traen son impermeables, no lo son. Total que al final tienes que llevarlo en la mano, con lo cual te moja la mano y de paso la ropa. En realidad un paraguas grande con ese puño tan bonito que puedes colgar en el brazo (a no ser que seas un señor de esos con gabardina que lo cuelgan en la capucha…) es más cómodo y más firme.

Es que el mundo del paraguas da para mucho. Por ejemplo, que me decís de ese momento de duda en el que alguien por la calle o tú mismo siempre parece gilipollas. Si, ese momento en el que “umm llueve, no llueve, caen unas gotitas pero nadie lleva el paraguas, lo abro, no lo abro?”… y de repente ves a una señora unos metros más adelante que lleva el paraguas abierto y definitivamente dices “ea! Pues yo también lo abro”… pero oh, la gente abre el paraguas y lo cierra constantemente, mira para arriba, mira a los lados… “Pfff mira al final lo cierro y me mojo y aleee!” Y eso por no hablar de cuando tienes el coche aparcado en la calle, diluvia y vas resguardadito con tu paraguas. Y qué? Ahora como entras en el coche sin mojarte?? Total que entre todas las peripecias que haces para meterte en el coche y cerrar el paraguas ya te has mojado más que en todo el camino y de paso también has mojado el asiento del coche!. El bochorno de que se te fastidie el paraguas en plena calle… ese ya es otro tema! Ese momento en el que las ballenas se dan la vuelta hacia arriba y miras a la gente que pasa a tu lado con esa sonrisilla de “uyy joo este viento como es jiji” ya es bastante bochornoso, pero cuando ya el paraguas se te queda hecho un amasijo de alambres y tienes que dejarlo en la primera papelera que encuentras, eso ya es….

En fin… así es el verano, con sus más y sus menos. Pero Galicia mola igual! Aprovechemos ese fresquito del señor de Cádiz para hacer turismo, porque eso si, a mi los sitios de mucho calor en los que sales de un bar, una tienda, o mismo un autobús y en vez de salir a la calle parece que te has metido en una sauna… eso tampoco eh! 

PD: otra cosa que tienen los días de mal tiempo, que tienes tiempo de divagar...





6 de julio de 2014

No soy una mandarina

Si sabes que no se tan dan bien los malabares para qué te metes en ese circo? Además, que pintas tú en medio de tanto payaso?. Me estoy empezando a cansar un poco de tus historias, lo siento, te lo digo así. Eres ya muy cansina, siempre hablando de lo mismo y siii… ya sé que te has cruzado con gente rara pero es que tú también vaya tela. Cómo puedes ser tan rápida de mente para darte cuenta de las cosas en 0,3 segundos y tan lenta en la ejecución, que tardas 3 siglos en reaccionar mujer!.

Si sigues así al final vamos a dejar de ser amigas, me estás empezando a incomodar. Joder! Tú has visto en mi casa algún diván de esos típicos de consulta peliculera de psicólogo? pues para ya! Si es que siempre te voy a decir lo mismo. De verdad, es que está bien ese dicho de que todos tropezamos dos veces en la misma piedra, pero que te enamores de la p… piedra me parece ya un poquito exagerado no crees? Y tú ya no es que tropieces, es que tú te caes de bruces hija mía!.

Vamos a ver, ya sé que todo parte de algo, incluso de una palabra, pero lo tuyo ya es de locos. Si es que te dicen “me gusta que no te des por vencida, que luches por mi” y allá vas de cabeza a la guerra, así sin más, sin armas, sin escudo, sin estrategia. Pero si sabes que eres una torpe, que pones una trampa y eres capaz de caer tú misma en ella. Si construyes una trinchera para protegerte y acabas atrincherándote contra ti misma. Y eso por no hablar de tu mala orientación, porque chica no sé cómo lo haces pero siempre llegas al mismo punto. Alma cándida, dónde vas tú así a lo loco por el campo de batalla? Lo único que haces es desorientarte y desequilibrarte. Vienes llena de heridas y ni siquiera sabes desde dónde te han disparado. Acaso te crees más valiente que nadie?. No te enteras! Haz el favor de trazar por lo menos un camino, y a poder ser que vaya hacia adelante, deja de dar vueltas coño!.

Que voy a hacer contigo? Pero si aún encima vas cargada con todas esas inseguridades, que te crees que mejoran con los años como el vino y hay que conservarlas? Pues noo!! Que ya no sabes ni de que cosecha son!. Y que mal gestionas hija… es que por gestionar mal un momento se te traspapelan todos los momentos siguientes. Céntrate!.

Pero esto qué es? Acaso eres otra Madre Teresa de Calcuta? O la eterna amiga coraje? Mira chica, aquí no estás para ser un manicomio para desequilibrados, ni la sala de espera para indecisos, ni el pasillo para los que van de paso, ni el detergente para los que no se aclaran. No eres el trampolín para los que no saben aún hacia dónde quieren saltar, ni un juguete para niñatos,  ni un saco de boxeo para cobardes. No eres un semáforo para quien no se atreve a pasar en verde y luego se lo salta en rojo, ni eres el camión de las mudanzas.

Deja de hacer piruetas anda! Que te vas a lesionar! Y por favor revisa tu cuadro de luces. Ponle unas puertas o un candado o algo, pero protege el acceso. Si es que o te saltan chispas y acabas explotando o te apagan por completo. Boom! te funden todos los plomos y te quedas a oscuras. Eso no puede ser, quien está al mando, tú o los demás?. Es que no sabes que todas las instalaciones eléctricas están diseñadas para soportar una determinada carga? Dónde vas tu pasándote de voltios, o vatios, o yo que sé si no sé nada de electricidad!?. Anda, ve a darle a los interruptores para arriba y enciende la jodida luz, que yo te vea y que todo el mundo te vea como siempre te he visto yo, como eres de verdad. Deja ya de hacer el payaso, a no ser que lo hagas para sacarle una sonrisa a un niño.

Que te quede claro. Tú eres bonita, como las mandarinas. Ellas están recubiertas de una bonita piel por fuera y llenas de vida por dentro, de tanta vida que hasta la tienen almacenada por partes, por momentos. Pero lo de que te hagan pedazos no eh! No vale ir entera por fuera y rota por dentro… porque entonces me pondré ese p… diván en casa y te haré repetir conmigo las veces que haga falta… “NO SOY UNA MANDARINA”.  Porque nooo, nadie te puede hacer pedazos.


20 de junio de 2014

El día que empecé a jugar

Yo también quería sentirlo. Yo también quería saber como era esa emoción que tú me transmitías. Quería saber como era de verdad esa vida.
Estuve todo el tiempo viéndote, acompañándote. Me alegraba infinitamente por ti al ver como llegaba el fin de semana porque sabía que ibas a triunfar, porque sabía que ibas a hacer lo que más te gustaba. Lo vivíamos juntos, aunque yo siempre desde fuera. Sí, en el fondo mis sábados por la noche nunca eran como los tuyos, yo no necesitaba descansar de la misma manera, aunque tenía que hacerlo por si llegaba mi oportunidad, pero no, no era lo mismo. A veces te quejabas porque era sábado por la noche y tú no podías hacer nada. Entonces yo te decía que  no era lo mismo dormir por dormir que hacerlo con la emoción de que mañana ibas a hacer algo grande.
Y todos los domingos hacías algo grande, saltabas al campo y yo vibraba desde la banda, al lado del banquillo. Acababas un poco desmejorado después del esfuerzo, pero muy contento y enormemente orgulloso. Además, tú no eras como los otros, a ti no te importaba demasiado perder o ganar, para ti sí era literalmente cierto que lo importante era participar.

Y un día llegó el momento, ni siquiera pude pensar si estaba preparado. Recuerdo que me señalaron y salí del cuarto dos, pasé por delante del vestuario visitante y encaminé el túnel que me llevaba a la luz en dirección a la la alfombra verde. La pisé. Ese era mi día, por fin. La gente gritaba, cantaba, el estadio estaba lleno y yo estaba allí, justo en el centro de todas las miradas. Todos los sentimientos y emociones se me movían por dentro como en forma de círculos, yo también tenía ganas de gritar. Había llegado al final de mi sueño, porque por fin dejaba de serlo para ser una realidad.

Ese fue mi día, comencé a correr, a volar, a soñar. Tantas prácticas y ese día el campo me parecía tremendamente enorme! no sabía si podría resistir tanto tiempo, tantas carreras, pero allí estaba yo poniendo todo de mi parte. Era consciente de que no a todo el mundo le gustaba lo que hacía, lo mismo aplaudían mis jugadas que me abucheaban, pero me sentía vivo, más vivo que nunca. Ni siquiera me importaba si iba a repetir, si iba a haber más sábados por la noche sabiendo que al día siguiente sería otra vez mi día. Eso no importaba, sólo importaba el momento. A medida que pasaban los minutos me sentía satisfecho, feliz, lleno, sabía que no era mi responsabilidad ganar o perder, yo sólo tenía que hacer bien mi trabajo y poner todo mi corazón, ahí radicaban todas mis tácticas y estrategias.

Ese día no terminé el partido. Recibí una patada demasiado fuerte y me tuve que retirar antes de llegar al final. Me decepcioné un poco, pero ese día, el día de mi debut, lo aprendí todo sobre mi manera de vivir. Cuando volví al interior del estadio, a la zona de vestuarios, estaba un poco desmejorado, como tú estabas siempre que volvías. Me encontraba entre contento, acelerado y un poco triste por ese final, esa "cortada de rollo" como decía el más joven de nuestro grupo. Entonces me dijiste: ahora ya estás preparado, sé feliz.

Tenías razón, estaba preparado. Después de ese día llegaron más oportunidades, más días, más emociones. El calor de la gente, la sensación de estar en el campo y hacer lo que me gustaba con todo mi empeño me ayudaba a disfrutar de todo aún cuando me tocaba volver a estar en la banda, fuera de juego. Y con el tiempo comprendí palabra por palabra todo lo que me decías sobre estar preparado, sobre sentirme bien conmigo mismo y saber disfrutar tanto en finos campos de hierba, que se parecen a alfombras, como en campos de tierra menos cómodos. Sobre saber disfrutar tanto en estadios llenos a rebosar de gente como en campos con menos afición. En realidad, de un extremo a otro no hay tanta diferencia cuando de verdad vives, simplemente vives. La esencia es la misma.

Estoy preparado, preparado para seguir adelante por un camino o por otro. Todos los caminos me parecen buenos y esa es mi felicidad. Mi felicidad es saber que puedo dormir todos los sábados por la noche pensando que mañana voy a ser feliz pase lo que pase y haga lo que haga. La felicidad no está en destacar más o menos, en pisar campos más o menos vistosos, ni siquiera en estar siempre dentro del campo, sino en sentirte bien con lo que haces y con el mundo que te rodea. Desde que comprendí que lo importante es llegar a la esencia de lo que haces y conservarla, ya da igual qué tipo de campos pise, qué tipo de partidos me toque jugar, porque todos serán igual de grandes para mi.
Soy un balón de fútbol y el día de mi debut salí del cuarto del material donde me encontraba siempre con mi gran amigo el balón titular. Rodé incansablemente de un lado a otro del campo, para alegría de unos y disgusto de otros. Me dieron una patada demasiado fuerte y acabé en las gradas, mientras echaban al campo otro balón. Yo soy un balón de fútbol pero podría ser tú.






5 de junio de 2014

Buen rollo (musical)

No me voy a poner a hablar, razonar, opinar, profundizar sobre música ni gustos musicales... cada uno con su música y la música con todos. Simplemente quiero hacer referencia al buen rollo, a esa sensación que de repente te transmite una canción sin saber muy bien el por qué...sabes de que te hablo? de ese bienestar, de ese "nosequé", de ese poder que tiene el simple hecho de escuchar una canción, sin analizar letras, ritmos, melodías... hablo de...umm energía?? A mi me encantan esas canciones que te dan buen rollo. Voy a repasar algunas de las mías...

Sin ofender a nadie, por lo que he dicho anteriormente, peeero si no conoces o no te has vuelto loco/a con Europe y su The Final Countdown... por mi ya puedes ser muy fan de todo el indie de moda que quieras...


No sólo es importante la canción para tener esa sensación de buen rollito, hay videos que colaboran y mucho. Por ejemplo, hace años por casualidades de la vida conocí en Valencia a La Pulquería y todavía me sigo acordando de su "Always".


Y de este grupo de curioso nombre nos vamos a otro de nombre curioso también, este más reciente: La Pegatina. Es escuchar y ver este vídeo y vaya subidón, que ganas de fiesta o de reir o yo que sé...


Ahora no me hace la misma gracia que hace años, pero recuerdo que los Black Eyed Peas con su "I'm gotta feeling" me hicieron loquear en muchas ocasiones y reconozco que me hubiese encantado estar en ese Flashmob.


Esta es una chica que salió del OT, cosa muy malísima para muchos, a mi me da igual. Fue el año de Risto, cosa que también me da igual. El caso es que esta canción y videoclip que sacó luego, "The time is now", como Virginia Labuat también me tenía algo.



Y terminaré con un descubrimiento de no hace mucho tiempo. Dede que me enteré de la existencia de esta canción, "On Ira", adoro a Zaz. Reconozco que no tengo ni la más mínima idea de francés, pero la escuché y fue un flechazo. Además me encanta el video. Eso si, soy lo suficientemente curiosa como para buscar el significado de la letra. Ahora sé lo que dice, pero me transmitía igual sin saberlo, esa es la magia también.


Pues eso... que hay canciones que te producen muy buenas sensaciones, así sin más, que te dan alegría, energía, buen rollo... Estas son las que se me han venido a mi a la cabeza, pero claro, hay millones de canciones, eso es lo bueno.


19 de mayo de 2014

Alén do Silencio

Sempre me gustou isto de escribir, sobre todo porque a cabeza sempre me está a dicir cousas, pero nunca pensara en publicar algo e menos en facer, ou intentalo polo menos, poesía. Graciñas a quen me deu a oportunidade, aos que non poñen reparos para que o seu mundo non sexa un mundo pechado, ós que deixan que aprendas, que coñezas, que experimentes... sen etiquetas.

Hai pouco participei na obra colectiva "Alén do Silencio", que ademais me deu a oportunidade de recitar o meu poema no "Modus Vivendi" en Santiago. Eu que saltei en paracaídas podo dicir que esta tamén foi unha gran aventura, unha aventura de alto risco!.


O meu poema:


Presentación de Alén do Silencio.








5 de marzo de 2014

Hay otra felicidad?

Definición de la Real Academia Española.
FELICIDAD: Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.

Y... si nos desposeemos de los bienes? y si nos desposeemos de todo? De la forma de vestir, de peinarse, del que dirán, de las ojeras, del whatsapp, de los por qués, de sus respuestas, del sueño, del tiempo, del cansancio, de lo que hacemos en las horas libres, del trabajo, del que pensará, del si le importo, de si llueve o hace sol, del si entiendo más de cine o escucho música más variada, del si rio o si lloro, si te miro, si me mira, de la cantidad de belleza o no belleza que llevas contigo, si me caigo, si me levanto. Y si nos despojamos del dolor irreal? y de lo absurdo, de los "me gusta", de los retweets, de lo que dijo, lo que dije, de un grito, de un silencio, de los complejos, de si calzo botas o calzo zapatillas, de los números, del si me quiere o no me quiere, si le gusto, si hago esto, o mejor lo otro, de  lo que hacen otros, de donde vienen o donde van, de las indecisiones, de los miedos, de las alturas, de las cargas, de estar el primero o el último, o estar en medio, del soy mejor o peor, del si hubiera hecho, del como soy, del como es, de lo hecho y lo deshecho y mil cosas más que llevamos como peso innecesariamente...

Entonces qué?

Entonces, cuando te libras de todas las "cargas",  la FELICIDAD cobra un significado muy distinto!! parece mucho más infinita... más libre!

3 de febrero de 2014

Caída libre

Yo siempre he sido muy de lanzarme al vacío. No sé como lo hago, pero lo hago. Y el caso es que da miedo, pero inconscientemente acabo lanzándome al cualquier sitio en el que pueda estrellarme.

Y así, tras vivir varias caídas libres metafóricas, pensé que tenía que probar pero literalmente. Fue entonces cuando decidí subir a 3.000 metros de altura y saltar! Además, como también soy muy de volar, era el plan perfecto para mi.

Descubrí que las sensaciones cuando sientes que vas subiendo hacia algún lugar del que te puedes caer (metafóricamente) son las mismas que sientes cuando de verdad vas cogiendo altura para saltar luego al vacío (literalmente). Y es que en ambas situaciones cuando realmente sientes miedo es en el ascenso, porque sabes que en algún punto puede llegar la caída, o que alguien que parecía que te sostenía puede dejarte caer de repente. En cambio cuando caes ya nada importa, te dejas ir... y cuando llegas al suelo, que te queda?. Te queda levantarte, sonreir, pensar en la experiencia, caminar y... empezar a subir otra vez, con otras circunstancias, con otras personas, con otras experiencias, aunque vuelvas a sentir miedo. El miedo es una pequeña parte de la vida, al igual que la ilusión. Además, nunca sabes quien puede aparecer para recogerte. Vamos a dejar de avanzar por miedo al miedo?.









25 de enero de 2014

Especialidad de la casa

No soy yo muy cocinillas... con lo cual poco puedo hablar de recetas. Pero hoy voy a desvelar una receta que tengo muy particular, mi particular menú "Especialidad de la casa".

-Macarrones amarillos.
-Arroz.
-Mandarinas verdes.

MACARRONES AMARILLOS:

Uno a veces acaba casi viviendo en su lugar de trabajo, algo que si tienes buena gente a tu alrededor resulta hasta agradable. No, no tenemos colchones para dormir allí, ni cocina, pero si comemos en la redacción. Esto hace que todos los días lleguemos con nuestra pequeña maletita, un porta tupper (que no sé si se llama así). Un día llegué a mi sitio por la mañana con mi comida y un compañero, al que le gusta mucho saber nuestro menú, me preguntó.
- Que traes hoy?
- Macarrones amarillos.
-Jajajaja, macarrones amarillos? pero por qué les llamas así?.
-Pues porque hay macarrones blancos y macarrones de los amarillos.
-Ah, de los guisados?.
-Sí de esos, a los que no se les echa queso, que son amarillos.
-Jajaja, me encanta que les llames así. "Macarrones amarillos", me parece muy bonito.
Cuando algo va mal intento pensar en algo bonito que me haga gracia, y desde entonces... siiii... pienso en macarrones amarillos!!! Macarrones amarillos= Algo bonito.

ARROZ:

Hay remedios caseros para ciertos problemas que resultan muy curiosos, pero extrañamente eficaces. Por ejemplo, si se te cae el teléfono móvil en el agua, o lo que es lo mismo, si se te cae agua encima del teléfono móvil... vamos... si se te moja de alguna manera con algún líquido... (uff que difícil de explicar) hay una solución! Siii, mételo en arroz!.
Así como suena, llenas un cacharro con arroz (sin cocinar ehh) y dejas el teléfono móvil allí metido un día o dos. Magia! vuelve a funcionar! Y lo digo con conocimiento de causa, porque una vez a una amiga le pasó y consiguió arreglarlo. Aquel día pensamos... "si todos los problemas se solucionasen con arroz...".
Cuando tengo un problema intento pensar en algo que me haga creer que todo tiene solución de una forma u otra (aunque no sea la que esperamos), y desde entonces... me deseo mucho arroz en mi vida. Así que ya sabes, si alguien te desea mucho arroz es que te quiere bien y quiere que te vaya bien. Te está ofreciendo un poderoso tesoro para que puedas solucionar tus problemas. Arroz= Hay solución para todo.

MANDARINAS VERDES:

A veces le damos mil vueltas a las cosas, nos amargamos por detalles tontos, porque alguien no nos miró, por una palabra que nos dijo una persona, porque nuestro jefe no ha valorado nuestro trabajo, porque algo no salió como lo habíamos imaginado... y un largo etc. de circunstancias diarias que te crean en la cabeza ese incordio que es el "run run"...
Un día hablando con una amiga sobre algún detalle de estos que la tenía molesta, intranquila, incómoda... yo le dije: " mira yo hoy me he cruzado con una persona que ni me ha saludado y ni me he inmutado, podría haber abierto una mandarina, encontrarme con que los gajos son verdes y ni me habría alterado".
Desde entonces me encantan esos días, esas épocas de mandarinas verdes, esos días en los que ya no le das importancia a cosas que lo único que hacen es provocarte un malestar innecesario. Mandarinas verdes= me resbalan ya ciertos detalles.





8 de enero de 2014

Normal

Si dibujase un cuadrado y le quisiese llamar círculo... todo el mundo pensaría que estoy loca.
Pero si dibujo un círculo y le llamo círculo... todo el mundo piensa que soy normal.

¿Así de fácil?.
¿En serio es tan sencillo ser normal?.